Cómo te podemos ayudar...

Lo vital es recuperar lo antes posible al paciente de sus dolencias evitando cotas de sufrimiento innecesarias. Puedes ser feliz, no es una quimera, te lo aseguramos.

¿Qué medios ponemos a tu disposición? Sesiones de una hora y cuarenta y cinco minutos de duración. De esta forma el resultado en el tratamiento es muchísimo más eficaz, eficiente y rápido. Además, el ser humano es gustoso ante las estadísticas, así que podemos ofrecer un 87 % de casos resueltos entre 10 y 12 sesiones. Y ante este porcentaje, se podría preguntar ¿qué pasa con el 13% restante?; pues muy sencillo, que necesitan un poco más de tiempo porque cada persona es distinta y cada problema hay que enfocarlo acorde a los parámetros que ofrece el paciente.

Si la sesión se amplía en tiempo, no se incrementa el precio; se abona por sesión, no por horas:

  • Setenta euros, si te encuentras en UE.
  • Ochenta y dos dólares si te encuentras en Amércia.

Nuestra consulta es un espacio dedicado y enfocado a poder superar aquello que al paciente le ocurra.

Herramientas disponibles - Las más novedosas y resolutivas

En un plano general: Psicoterapia Transpersonal y psicoterapia cognitiva conductual aplicable. Aprenderás a conocerte, a identificar con rapidez las causas que originan tu malestar o dolencia y resolverlas instantáneamente.

Coaching Transpersonal: El arte de liberar tu potencial interior para utilizarlo con coraje.

Técnica y proceso CDID (Control del Diálogo Interno Destructivo): Esto permite eliminar ese ruido mental que tanto perturba continuamente en tu mente, impidiendo, entre otras cosas, la concentración, la falta de ánimo, la baja autoestima, la imposibilidad de tomar decisiones, la falta de voluntad…

Técnicas de gestión y proceso de MDs (Motivadores Disfuncionales). La ayuda de esta metodología consigue que localices aquellas cuestiones que inciden de forma continuada repitiendo patrones de conducta que no quisieras tener. Una vez que los MDs son localizados, puedes asumir el control de tu vida de una forma que no podrías imaginar antes. Lo mejor de este desarrollo es la eliminación de los miedos que a diario atacan a muchas personas.

Técnica y proceso  CEC (Comunicación externa constructiva). Su aplicación te permitirá poder relacionarte de una forma cuerda, asertiva y coherente. Ayuda, tremendamente, a la construcción de las relaciones humanas y en la resolución de los conflictos antes de que puedan darse.

Técnica y proceso CBE (Control de la Balanza Emocional) con la que se asegura una autoestima solvente, una seguridad llena de fortaleza y una confianza en sí fuera de toda duda.

Técnica y proceso DYs.  Distintos aspectos de la conducta y el comportamiento. Conocer los distintos yo (patrones) que establece el ser humano en sus relaciones. Aprender a reconocerlos con inmediatez, soluciona la mayor parte de los problemas que se ocasionan en el continuo interrelacionarse.

Técnica y proceso de PNL. (Re-Programación NeuroLingüística). En vez de programar, tal y como es la costumbre, se reprograman conceptos que se han aprendido de una forma “defectuosa” y que interfieren en lo personal, y con los demás, ocasionando, como mínimo, disturbios.

Técnicas y proceso de construcción de relaciones humanas en felicidad (TRH). ¿Es posible construir una relación humana en felicidad? Sí. Sólo es necesario saber el cómo, lo demás es sencillo al aplicar el conocimiento adquirido.

Técnicas y proceso para una autoestima estable y fuerte. Una vez que se aprende a detectar dónde radica la confianza en el ser humano, es muy fácil ponerla en funcionamiento evitando cualquier declinación en la fe, en las capacidades propias ejecutándolas con suma eficacia y eficiencia.

Utilizaremos lo necesario en cada caso concreto. La cuestión es que cada técnica y proceso está más que comprobada que funciona y alcanza los resultados.

3.- Especialidades

  • Ansiedad
  • Miedos.
  • Fobias
  • Pánico puntual
  • Pánico escénico
  • Terror al futuro
  • Depresión
  • Estrés
  • Apatía
  • Indolencia
  • Angustia
  • Problemas de sueño
  • Inestabilidad emocional
  • Estrés post traumático
  • Falta de autoestima, seguridad, confianza
  • Inoperatividad vivencial
  • Dependencia emocional
  • Disfuncionalidades en la conducta
  • Orientación del comportamiento
  • Psicoterapia transpersonal
  • Coaching transpersonal
  • Psicoterapia cognitiva y conductual
  • PNL Programación Neurolingüístico

4.- El proceso terapéutico con el paciente

En numerosas ocasiones el paciente presenta una predisposición a que alguien le va a resolver lo que le sucede cuando se decide a solicitar ayuda en terapia para solucionar cualquier circunstancias que le está causando "problemas o alteraciones" psicológicas, anímicas, mentales, emocionales; individualmente hablando o como consecuencia del trato con otras personas. Lo que sucede en esos instantes, cuando se toma la decisión de buscar apoyo terapéutico, es algo similar, salvando la comparativa en modo alguno, mencionado con despropósito, a lo que ocurre cuando alguien lleva su vehículo al taller.  

Cuando esto acontece, se ofrecen dos únicas posibilidades.

La primera, la más habitual y no por ello se habla de normalidad, es que es el conductor (paciente) observa que en su vehículo (situación alterada de su vida) algo no funciona adecuadamente, y bien no sabe qué es, o si lo sabe, no conoce cómo repararlo; por tanto lo traslada al taller que por las circunstancias que sean (recomendación, cercanía, economía), mejor cree oportuno, y ahí el mecánico (profesional terapéutico) lo recibe procediendo a establecer un diagnóstico, lo antes posible, dado que el conductor (paciente) quiere saber qué es lo que le sucede, si puede repararlo, qué tiempo se tardará y cuánto costará. Si hay acuerdo entre ambas partes, conductor y mecánico (paciente-terapeuta), se procede a la reparación de los daños y, una vez se concluya, el vehículo sale de nuevo a la carretera con la satisfacción del conductor al mando de sí con la seguridad de estar más que solventado el problema que le había llevado a tal lugar.

No obstante, se ha podido arreglar una avería que había dado la cara, pero no se ha realizado, posiblemente, una puesta a punto de los demás sistemas que complementa la mecánica del vehículo ni se ha comprobado el estado de desgaste y/o deterioro del conjunto de las demás piezas que lo compone y el conductor (paciente) reanuda el proceso mencionado para solventar tal cuestión posterior que en nada tiene que ver con la inicial, o sí, pero que de cualquier manera no se pudo prever, localizar o averiguar que pudiera darse en un futuro.

La segunda posibilidad es exactamente igual a la anterior, pero cuando el vehículo (problema que afecta al paciente) está en el taller (consulta y/o gabinete), el mecánico (profesional terapéutico) procede al diagnóstico, explicando qué es lo que sucede, cómo se va a solucionar y qué tiempo se tardará y qué costo tendrá. Pero en esta ocasión tras llegar al acuerdo entre conductor y mecánico (paciente-terapeuta), el mecánico indica al conductor que no se vaya del taller, sino que proceda a ayudarle en la reparación de los daños, para que de esa forma aprenda cómo se subsana la causa que posee; y al mismo tiempo le ayuda a testar posibles daños colaterales, aprendiendo a realizar una puesta a punto de todos los sistemas, así como comprobar el resto del conjunto del vehículo para que una vez solucionado lo que le trajo al taller, sepa cómo realizar un mantenimiento diario y preventivo donde localizar el más mínimo fallo, deterioro o problema que pueda dar inicio a una avería de consideración que necesite de una nueva pasada por el taller. Y esta segunda posibilidad no es la habitual, y por tanto no es lo normalizado.

Vistas las dos vías que un tratamiento puede mostrar, personalmente optamos por la segunda a sabiendas de que no es el mejor negocio, pues cualquier negocio pretende consolidar la clientela (pacientes) en el tiempo, cuanto más mejor, y así aumentar los ingresos lo más posible. Insistimos, esta segunda alternativa es la que usamos porque lo que queremos es ayudar en el menor tiempo posible y con el menor costo económico la circunstancia que le adolezca al paciente, y al mismo tiempo se le dan las herramientas necesarias, enseñándole a usarlas lo mejor posible, para que cuando salga de la consulta no tenga que volver nunca más, dado que aprendió a solucionar lo que le trajo a terapia, y mientras esto realiza, también aprende cómo conseguir que en el futuro ningún otro daño pueda repercutirle, y si se produjera alguna avería, sabe cómo resolverla con prontitud y eficacia por sí mismo. 

Cuando recibimos a un paciente, si no es en la primera sesión, sí en la tercera, se tiene localizada la causa de lo que el paciente experimenta de una forma no positiva, cuanto menos, e inmediatamente procedo al establecimiento del protocolo de actuación correspondiente para su más pronta y rápida recuperación.

Evidentemente, si lo que quieres es solucionar lo antes posible y con el menor costo lo que te adolece, has encontrado unas profesionales que te lo aseguran. Ahora bien, lo que sí se adelanta es que la varita mágica no existe para ser curado en una sesión; pero sí se puede decir que esa varita mágica existe en la medida en que el paciente aprende a manejar las herramientas que le proporcionamos, si aplica tal varita con solvencia, tendrá excelentes resultados en su vida.